EDUCAR EN LENGUAJE
POSITIVO
Luis Castellanos
Cuando
Aureli Sánchez planteó el curso en el que cada profesor leyera un
libro y compartiera sus impresiones con los compañeros, me pareció
una manera interesante de plantear un debate pedagógico necesario en
estos momentos en la educación en general y en nuestro centro en
particular.
Creo
que la mayoría de los profesores estamos trabajando en nuestras
aulas de maneras diferentes. A veces vemos que casualmente hemos
coincidido en la manera de abordar un trabajo o nos fijamos en algo
que nos parece interesante y adaptable a nuestras clases, pero creo
que sentarnos a hablar de diferentes enfoques a la hora de entender
la educación actual es necesario y muy productivo.
Posiblemente
no encontraremos una propuesta que nos agrade completamente, pero
podremos descubrir aspectos útiles en diferentes teorías.
Otro
elemento que me pareció atrayente es que todos nosotros estamos a
diario en las aulas y podemos llevar a la práctica algunos aspectos
y comentar a nuestros compañeros la experiencia basada en la
práctica.
Yo
elegí Educar en lenguaje positivo
de Luis Castellanos por dos razones fundamentales:
- Me interesa especialmente todo lo relacionado con el lenguaje y el poder que puede tener.
- Es un libro muy recomendado por Santiago Moll en su blog “Justifica tu respuesta”. Me parece que es un profesor que trabaja la educación emocional y encamina su tarea a llevarla a la práctica en su aula.
Luis
Castellanos es
doctor en Ética y Licenciado en Filosofía y Letras por la
Universidad de Navarra y con estudios de Psicología. Es pionero en
la investigación
del lenguaje positivo y su influencia en el cerebro y la mente.
Ha puesto en marcha el
proyecto educativo “Palabras Habitadas” que es una “nueva
visión y realidad de nuestro lenguaje y
un camino de innovación para encontrar un equilibrio entre
conocimientos y comportamientos que garanticen que cada persona tenga
los recursos necesarios para desarrollar su máximo potencial en la
vida.”
Su
reto se basa en la toma conciencia de nuestras palabras más
habituales, de nuestro lenguaje, del vocabulario que guía nuestras
acciones. De las palabras con las que nos levantamos, con las que
salimos a pasear, con las que entramos a trabajar, con las que nos
vamos a dormir… ¿Merece la pena, o la alegría, salir a pasear con
esas palabras? ¿Qué
hábitos lingüísticos nos condicionan?
El
libro se basa en la idea de que hemos de conceder a las palabras la
importancia que tienen en el funcionamiento de nuestra vida. Las
palabras que usamos para construir nuestro diálogo interno, para
pensar, para decidir, para referirnos a nosotros mismos y a los que
nos rodean, determinarán en gran medida nuestras relaciones y
nuestros logros.
Ha estudiado desde hace bastantes años las
palabras y su impacto en nosotros. Califica de “tóxicas” algunas
de ellas, las que duelen, las que se recuerdan porque hacen daño. Él
considera que las palabras pueden ser nuestro peor enemigo o nuestro
mejor aliado porque nos pueden cambiar la vida.
Para ello hay que “habitar” las palabras, hay que darles vida
para que puedan vivir en nosotros. Iremos viendo cómo se puede
llevar a cabo esa tarea y, sobre todo, cómo se puede llevar al aula.
No hay comentarios:
Publicar un comentario